La terapia manual, además de remover los focos de dolor, localizados o difusos, prevé la reducción de desgaste en las principales articulaciones para preparar una alineación corporal y postural adecuada y correcta.

 

La terapia manual está asociada -cuando es necesario- con tratamientos como:

 

  • Algo-osteo-miofasciales que buscan neutralizar los puntos de disparo en las fascias musculares con técnicas que consideran la relación entre “estructura” (principalmente de la columna vertebral) y “función” (coordinación del sistema nervioso); además de acciones que promueven la armonización de la relaciones de movilidad entre las varias estructuras anatómicas.

 

  • Cráneo-trigémino-palatinos, la reeducación del proceso de deglución y de la correcta alineación de la lengua permite restablecer un mejor control del equilibrio corporal que está asociado a la recuperación de desórdenes temporo-mandibulares tratados con fisioterapia.

 

  • Re-educación podálica del niño que tiene el fin de crear los hábitos posturales correctos y corregir posibles vicios podálicos y de miembros inferiores, en infantes de 3 a 6 años y adolescentes.